Pastoral | Cancionero

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1 - Vienen con alegría

Vienen con alegría Señor
cantando vienen con alegría Señor,
los que caminan por la vida Señor,
sembrando tu paz y amor.

Vienen trayendo la esperanza
a un mundo cargado de ansiedad
a un mundo que busca y que no alcanza
caminos de amor y de amistad.

Vienen con alegría...

Vienen trayendo entre sus manos
esfuerzos de hermanos por la paz,
deseos de un mundo más humano
que nacen del bien y la verdad.

Vienen con alegría...


2 - Bendeciré al Señor

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
y mi boca no dejará de alabarlo.
Mi alma se enorgullece en el Señor,
que lo oigan los humildes y se alegren.

Prueben qué bueno es el Señor,
hagan la prueba y véanlo.
Dichoso aquel
que busca en El, refugio

Engrandezcan conmigo al Señor,
ensalcemos todos su Nombre.
Busqué al Señor, y me dio una respuesta,
me libró de todos mis temores.


3 - Llegamos a Ti

Después de una semana de mucho trabajo
querer decirte mil cosas y no poder.
Tan sólo ofrecerte cansancio, quizás un fracaso
y siempre la misma alegría volver a tener.

A Ti, llegamos a Ti,
queremos amarte Señor
donarte todo nuestro amor,
decirte siempre que sí.

Qué lindo Señor encontrarte en cada momento
qué lindo que pueda ofrecerte un poco de pan.
Tú eres la luz, el camino, la estrella en la noche
por eso Señor te pedimos que no nos dejes más.


4 - Somos un pueblo que camina

Somos un pueblo que camina
y juntos caminando
podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.

Somos un pueblo que camina
que marcha por el mundo
buscando otra ciudad.
Somos errantes peregrinos
en busca de un destino
destino de unidad.
Siempre seremos caminantes
pues sólo caminando
podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.

Danos valor para la lucha
valor en las tristezas
valor en nuestro afán.
Danos la luz de tu Palabra
que guíe nuestros pasos
en este caminar.
Marcha Señor junto a nosotros
pues sólo en tu presencia
podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.

Dura se hace nuestra marcha
andando entre las sombras
y en tanta oscuridad.
Todos los cuerpos desatados
ya sienten el cansancio
de tanto caminar.
Pero tenemos la esperanza
de que nuestras fatigas
al fin alcanzarán
otra ciudad que no se acaba
sin penas ni tristezas
ciudad de eternidad.


5 - Ven Hermano

Ven hermano y cántale a Cristo
a ese Cristo joven que un día nos redimió.
Haz de tu amor una plegaria
o un simple canto alegre que el Señor escuchará.

Ven aquí, canta ya, no te olvides tú de Cristo,
piensa que, en la cruz, por nosotros El se dio.

No te alejes del camino marcado
que Cristo ha señalado para acercarnos a El.
Devuélvele con fe inquebrantable
ese amor incuestionable que nos ha ofrecido El.

Ven aquí...


6 - Den gloria a Dios

Den al Señor sus alabanzas
denle poder, honor y gloria
a una voz canten un himno al Señor.

En siete días creó Dios al mundo
Adán pecó y perdió el cielo
Jesús vino para redimirnos,
murió en la cruz y nos salvó.

A Moisés Dios dijo: "Haz mi pueblo libre
yo seré tu guía, siempre sígueme"
Salidos ya de Egipto y el mar pasado,
cantaron y bailaron, se llenaron de júbilo.

Jesús dijo a Pedro: "Ven, te llamo
el camino es duro más iré contigo"
Pedro respondió: "Soy un pescador"
Tiró sus redes y hacia el Señor corrió.

Entrégate hermano al Señor Jesús
El te ama aunque seas pecador
El pagó el precio de tu salvación
y ahora eres una nueva creación.


7 - Antes que te formaras

Antes que te formaras
dentro del vientre de tu madre
antes que tú nacieras
te conocía y me consagré.
Para ser mi profeta
en las naciones yo te elegí
irás donde te envíe
y lo que te mande proclamarás.

Tengo que gritar, tengo que andar,
ay de mí si no lo hago
cómo escapar de Ti, cómo no hablar
si tu voz me quema dentro.
Tengo que arriesgar, tengo que luchar
ay de mí si no lo hago
cómo escapar de Ti, cómo no hablar
si tu voz me quema dentro.

No temas arriesgarte
porque contigo yo estaré,
no temas anunciarme
porque en tu boca yo hablaré.
Te encargo hoy mi pueblo
para arrancar y derribar
para edificar, destruirás y plantarás.

Deja a tus hermanos,
deja a tu padre y a tu madre
abandona tu casa
porque la tierra gritando está.
Nada traigas contigo
porque a tu lado yo estaré
es hora de luchar
porque mi pueblo gritando está.


8 - Cántico de las criaturas

Altísimo, omnipotente y buen Señor,
tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor,
y toda bendición a ti, Altísimo, solo corresponde
y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.

Loado seas, mi Señor, por todas tus criaturas,
especialmente el hermano sol con el cual Tú nos alumbras.
El es bello y radiante y de gran esplendor
y sólo de Ti Altísimo lleva significación.

Loado seas, mi Señor, por las hermanas luna y estrellas.
En el cielo las has formado luminosas, preciosas y bellas.
Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,

por el aire y el nublado, el sereno y todo tiempo.


9 - Señor, quiero caminar

Señor, quiero caminar
sin fijarme en los espigos,
que se pegan al andar,
al andar por los caminos.

Dame amor, dame humildad,
y yo moveré montañas.
Sí, Señor, tu me acompañas,
que me pudiera faltar.

Señor, quiero caminar,
quiero caminar contigo,
y al volver la vista atrás,
ver el árbol florecido.

Si me llegara a caer,
si las fuerzas me faltaran,
recordando tu mirada
volvería a renacer.

Jesús, quiero caminar,
quiero caminar contigo,
y al volver la vista atrás,
ver el árbol florecido.


10 - Una espiga

Una espiga dorada por el sol,
un racimo que corta el viñador,
se convierten ahora en pan y vino de amor,
en el cuerpo y en la sangre del Señor.

Compartimos la misma comunión,
somos trigo del mismo sembrador,
un molino, la vida nos tritura con amor,
Dios nos hace Eucaristía en el amor.

Como granos que han hecho el mismo pan,
como notas que tejen un cantar,
como gotas de agua que se funden en el mar,
los cristianos un cuerpo formarán.

A la mesa de Dios se sentarán,
como hijos su pan comulgarán,
una misma esperanza caminando cantarán,
y en la vida como hermanos se amarán.


11 - El Alfarero

Yo quiero ser, Señor amado
como barro del alfarero
rompe mi vida, hazla de nuevo
Yo quiero ser un vaso nuevo.


12 - Zamba del grano de Trigo

Zamba del grano de trigo
mañana yo he de ser pan
no le tengo miedo al surco
algún día he de brotar.

Barbecho de terrón fresco
tu sangre yo he de mamar
tierra que serás mi madre
un nuevo ser me has de dar.

Silencio y noche en mi tumba
espigas germinarán
ciento por una y molienda
mañana voy a ser pan.

Me enterraré en tus entrañas
y el mundo me olvidará
es doloroso tu abrazo
pero yo quiero ser pan.

La muerte aguarda en el surco
cálido abrazo nupcial
muerte sabrás un secreto
cuando matas vida das.

Tallo verde dos hojitas
mi espiga despunta ya
ciento por una y molienda
mañana voy a ser pan.


13 - Coplas del Yaraví

Señor, que nuestra vida sea
cual una quena simple y recta,
para que Tú puedas llenarla,
llenarla con tu música [bis]

Señor, que nuestra vida sea,
semilla suelta por el aire,
para que Tú puedas sembrarla,
sembrarla donde quieras [bis]

Señor, que nuestra vida sea
arcilla blanda entre tus manos,
para que Tú puedas formarla,
formarla a tu manera [bis].

Señor, que nuestra vida sea,
leñita humilde y siempre seca
para que Tú puedas quemarla
quemarla para el pobre [bis].


14 - Toma Señor

Toma, que tu cuerpo sea mi cuerpo
que tu sangre sea mi sangre
que tu luz sea mi ciudad.

Deja que penetre en tu misterio
que me hunda en tu palabra
tómame Señor.

Mas tómame y fúndeme en Ti
que olvide mi ayer
que vuelva a creer.
Y así poder volver a gritar
que vivo tu amor
que voy hacia Ti.


15 - Al altar del Señor

Al altar del Señor, vamos con amor
a entregar al Señor, lo que El nos dio.

Pan le traemos, trigo de Dios
para la mesa que El nos preparó.
Vino traemos, viña de Dios
para la fiesta de la comunión.

Luces traemos, para alumbrar
la mesa santa de nuestro altar.
Flores traemos para alegrar
esta comida de la amistad.

Hoy nuestro juego, nuestro dolor,
nuestros estudios, Canciones al Señor.
Toda la vida vamos a dar,
para la ofrenda de Cristo en el altar.


16 - Te ofrecemos , Padre Nuestro

Te ofrecemos, Padre nuestro
con el vino y con el pan
nuestras penas y alegrías,
el trabajo y nuestro afán.

Como el trigo de los campos
bajo el signo de la cruz,
se transformen nuestras vidas
en el Cuerpo de Jesús.

A los pobres de la Tierra
a los que sufriendo están,
cambia su dolor en vino
como la uva en lagar.

Estos dones son el signo
del esfuerzo de unidad,
que los hombres realizamos
en el campo y la ciudad.


17 - Nuestra Ofrenda

Después de preparar la tierra y de sembrar
se ha recogido el trigo bajo el sol otoñal.
Ha sido necesario blanca harina hacer
el trabajo del hombre ha hecho este pan.

Este es el pan que te ofrecemos hoy
el pan de nuestra vida, el pan de nuestro amor,
el pan de nuestra tierra, del gozo y del dolor,
del esfuerzo en hacer este mundo mejor.

Este es el vino que ofrecemos hoy
el vino de amistad y de nuestra hermandad
esta comunidad y nuestro canto de hoy,
el esfuerzo en hacer este mundo mejor.

Al ofrecer el vino junto con el pan
pensemos en el hambre que muchos sufren hoy
enséñanos Señor a compartir el pan
y que alegres vivamos sembrando tu amor.


18 - Canción del grano de trigo

Sé como el grano de trigo
que cae en tierra y desaparece,
y aunque te duela la muerte de hoy,
mira la espiga que crece.

Un trigal será la Iglesia
que guardará mis entregas,
fecundadas por la sangre de Aquél
que dio su vida por ella.
Ciudad nueva del amor
donde vivirá el pueblo
que en los brazos de su dueño nació,
sostenido de un madero...

Yo mi vida he de entregar
para aumentar la cosecha
que el sembrador al final buscará
y dejará ser eterna.
Y un día al Padre volveré
a descubrir el secreto
de la pequeña semilla que fiel
cobró su herencia en el cielo.


19 - Te ofrecemos

Te ofrecemos, Señor, el pan,
Pan de Vida te harás y así
juntos podremos ser
como hermanos al fin,
es el signo de amor
que vos nos pedís.

Este vino que aquí está,
para que Vos, Señor, vivás,
es bebida de luz
para poder guiar
a los hombres que hoy
buscan tu amistad.

Con sincera humildad, Señor,
queremos ofrendar amor,
alegría, dolor,
y en nuestra pequeñez,
el cansancio también
dejar a tus pies.


20 - Padre nuestro recibid

Padre nuestro, recibid, el humilde don del pan,
de este pan que se convertirá en el Cuerpo de Jesús.

Recibid también, Señor, los racimos de la vid,
de la vid que se convertirá en la Sangre de Jesús.

Con el vino y con el pan ofrecemos nuestro don,
nuestra pobre vida de dolor, entregada con amor.

Gloria al Padre y al amor, y a Jesús, nuestro Señor,
bendigamos el nombre de Dios siempre y en todo lugar.
Amen.


21 - Recibe, oh Dios

Recibe, oh Dios, toda mi libertad,
mi voluntad y todo mi querer.
Dirige Tú mi mente y mi ser todo,
hágase en mi, Señor, tu Voluntad.

Concédeme tu amor y tu gracia,
solo de ti mi alma siente ansia.
Concédeme tu amor y tu gracia,
solo de ti mi alma siente sed.

Recibe, oh Dios, toda mi libertad,
mi voluntad y todo mi querer.
Todo de Ti, Señor, lo he recibido,
a Ti lo torno, recíbelo, Señor.

 

22 - Oh Señor

Oh Señor toma este pan,
cámbialo, transfórmalo,
para que sea tu cuerpo santo.

Oh Señor toma este vino,
cámbialo, transfórmalo,
para que sea tu sangre santa.

Oh Señor toma nuestra vida,
cámbiala, transfórmala,
para que ame como vos amás.


23 - Un día de bodas

Un día de bodas el vino faltó
imposible poderlo comprar;
qué bello milagro hiciste Señor
con el agua de aquel manantial.
Llenaste hasta el borde del vino mejor
las tinajas que pude llenar
yo puse mi esfuerzo, yo puse mi afán
Tú pusiste, Jesús, lo demás.

Es muy poco Señor, lo que vengo a ofrecer
es muy poco lo que puedo dar:
mi trabajo es el agua que quiero ofrecer
y mi esfuerzo un pedazo de pan.
Es muy poco, Señor, lo que vengo a traer,
es muy poco lo que puedo dar.
En tus manos mi vida yo vengo a poner
Tú ya pones, Señor, lo demás.

La gente con hambre sentada esperó
en el prado que baja hasta el mar
con cuanto tenía a Ti se acercó
un muchacho que quiso ayudar.
Tu mano en su frente feliz descansó
y en sus ojos Tu dulce mirar
él puso los peces, él puso su pan,
Tú pusiste, Jesús, lo demás.

Es muy poco...

Los hombres volvían al amanecer
muy cansados de tanto plegar;
la barca vacía, qué triste es volver
y de nuevo tener que empezar.
Salieron al agua a pescar otra vez,
Tu palabra los iba a guiar;
los hombres pusieron la barca y la red
Tú pusiste, Jesús, lo demás.

Es muy poco...


24 - Abre tus brazos

Si algún día el odio y las guerras
ya no surcan más la tierra,
será el Reino del Amor.
Todos unidos con las manos estrechadas,
alzaremos la mirada
para encontrar al Señor.

Abre tus brazos, Señor, Señor.
Ven a mi lado, mi Dios, mi Dios.

Si los cañones, las granadas y las balas,
se cambiaran por palabras y por rezos al Señor.
Si la envidia, el odio y la codicia,
nuestro suelo ya no pisan
podremos vivir mejor.

Cuando los hombres suban los ojos al cielo,
encuentren allí consuelo
y alguien que les de calor.
Ya que es difícil el mundo en que vivimos,
por nuestra fe te pedimos:
abre tus brazos Señor.


25 - Yo conocí

Yo conocí,
a un buen Pastor,
era la brisa,
la luna y el sol.
Cuando El cantaba,
mi alma bailaba
y juntos éramos una sola voz.

Y cuando el lobo hambriento,
se acercaba al rebaño,
El levantaba su cayado,
y el muy cobarde se escapaba.
El daba su vida
por sus ovejas tan queridas
El se jugaba por entero,
jamás ponía ningún pero.

Y cuando caminaba
El parecía que flotaba
era tan suave su pisar
que ni la tierra lastimaba.
El era la puerta
que atravesaban sus ovejas
por donde el alma se asomaba
detrás de su sonrisa clara.

Y cuando alguna oveja
se separaba del rebaño
El la tomaba con sus brazos
y la besaba con su aliento.
El siempre contaba
que jamás recibía pagas
mientras amaba y recobraba,
mientras cantaba una canción.

Yo conocí,
a un buen Pastor
era la estrella,
un oasis una luz,
que las ovejas,
de su rebaño
lo conocían
como a un tal Jesús.


26 - Por Ti, mi Dios.

Por Ti, mi Dios, cantando voy,
la alegría de ser tu testigo, Señor.

Me mandas que cante con toda mi voz;
no sé cómo cantar tu mensaje de amor.
Los hombres me preguntan cuál es mi misión,
les digo: "Tu testigo soy"

Es fuego tu Palabra que mi boca quemó,
mis labios ya son llamas y ceniza mi voz;
da miedo proclamarla, pero Tú me dices:
"No temas, contigo estoy".

Tu palabra es una carga que mi espalda dobló,
es brasa tu mensaje que mi lengua secó:
"Déjate quemar, si quieres alumbrar;
no temas, contigo estoy".


27 - Vamos, qué esperamos.

Es el tiempo de la paz,
de buscarse y abrir las manos
de entregarse,
amor cristiano.

Vamos, qué esperamos
para darnos como hermanos.
Vamos, qué esperamos
para abrirnos a Dios.

Comprendernos, ser sinceros
y ser por fin hombre nuevo,
arrancar el egoísmo que nos ata
destruir la soberbia que es tan fuerte.

Pedir perdón,
para ser de una vez hombres valientes
dar la cara, sin temor,
ser los últimos en todo y los primeros en amor.


28 - Vuelve a casa

Señor quiero contarte,
algo que me está pasando,
en medio de este silencio,
una voz me está llamando.
Es una voz que me dice,
que le diga a mis hermanos,
con gozo y con alegría,
poniendo mi canto en alto...

Vuelve a casa, hermano mío
vuelve a casa,
que el Señor, con amor
se alegrará y te abrazará,
ya no pienses en aquello
que una vez te hizo alejar...
pues saber arrepentirse,
es querer hallar la paz.

Si yo sé que vos hermano
no estás cerca de Jesús
te invito a tomar mi mano
y marchemos tras su luz.
Canta conmigo esta letra,
carga en tu espalda la cruz
y el dolor de tus heridas
es el camino a Jesús.

Vuelve a casa...

Y ahora que todos unidos,
nos ponemos a rezar,
me doy cuenta de lo mucho
que tenemos que luchar,
pregonando al mundo entero,
convirtiendo más y más,
regalando estas palabras
por aquí y por allá.

Vuelve a casa...


29 - La canción de la Alianza

El que no ama
a Dios no ha conocido
porque a Dios en el amor
se lo conoce,
porque a Dios en el amor
se lo conoce.

Tenemos un Dios,
¡qué grande es mi Dios!
Tenemos un Dios
y Dios es amor. [bis]

El amor del Padre
entregado al mundo
se mostró en Jesús
para que creyendo,
para que creyendo
por El vivamos,
por El vivamos.

Nosotros sabemos
que hemos pasado
de la muerte a la vida
porque nos amamos,
porque nos amamos
y nos aliamos
a los hermanos.

El amor de Dios
se derramó en nosotros
por el Espíritu Santo
que a nuestros corazones,
que a nuestros corazones
ha sido enviado,
ha sido enviado.


30 - Himno a la Alegría

Escucha hermano la canción de la Alegría
el canto alegre del que espera un nuevo día.

Ven, canta, sueña cantando,
vive soñando el nuevo sol,
en que los hombres
volverán a ser Hermanos.

Si en tu camino sólo existe la tristeza,
y el llanto amargo de la soledad completa.

Ven, canta...

Si es que no encuentras la alegría en esta tierra,
búscala hermano más allá de las estrellas.

Ven, canta...


31 - Jesucristo , danos el Pan

Jesucristo danos este pan
que tu pueblo crezca en la unidad.

Siendo Dios hombre te hiciste
para poderte entregar
en la Cruz sangriento altar
donde a los hombres te diste.
Al morir te diste todo,
ofreciéndote en la cruz
y era el cielo, buen Jesús
que nos dabas de ese modo.

Cuando eres celebrado
en cada misa te das
pero ya no mueres más
porque estás resucitado.
Una vez todo te diste
y es cada misa esa vez
hasta que vuelvas después
como tú lo prometiste.

Tú Señor has visto el hambre
que tenemos de hermandad
y nos brindas la unidad
con tu cuerpo y con tu sangre.
Y tu cuerpo nos congrega
en eterna comunión
y la sangre del perdón
hasta el corazón nos llega.

Que podamos con María
en tu espíritu, Jesús
ser los hijos de la luz
más hermanos cada día.
Y estrechando nuestras manos
obedientes a tu voz
ser así el pueblo de Dios
servidor de los hermanos.


32 - Pescador de hombres

Tú, has venido a la orilla,
no has buscado
ni a sabios ni a ricos
tan sólo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos,
sonriendo, has dicho mi nombre,
en la arena he dejado mi barca,
junto a Ti, buscaré otro mar.

Tú, sabes bien lo que tengo,
en mi barca
no hay oro ni espada,
tan sólo redes y mi trabajo.

Tú, necesitas mis manos,
mi cansancio
que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.

Tú, pescador de otros lagos,
ansia eterna
de hombres que esperan
amigo bueno que así me llamas.


33 - Si yo no tengo amor

Si yo no tengo amor,
yo nada soy. Señor [bis]

El amor es compasivo,
el amor es servicial,
el amor no tiene envidia
el amor no busca el mal.

El amor nunca se irrita,
el amor no es descortés
el amor no es egoísta,
el amor nunca es doblez

El amor disculpa todo,
el amor es caridad,
no se alegra de lo injusto
sólo goza en la verdad.

El amor soporta todo,
el amor todo lo cree,
el amor todo lo espera,
el amor es siempre fiel.

Nuestra fe, nuestra esperanza
frente a Dios terminarán
el amor es algo eterno
nunca, nunca pasará.


34 - Los caminos de este mundo

Los caminos de este mundo,
te conducen con amor
a la tierra prometida
donde siempre brilla el Sol

Y cantan los prados, cantan las flores,
con armoniosa voz, y mientras
que cantan prados y flores,
yo soy feliz pensando en Dios

Los caminos de este mundo
están llenos de amistad,
siempre hay alguien que te quiere
con cariño de verdad.

Los caminos recorridos
y los que hay que recorrer
en un gran camino unido
a la gloria van también

Los caminos de la Vida
te conducen, en verdad,
al buen Dios que te convida
a entrar en Su eternidad

 

35 - Señor , Tú lo sabes todo

Señor, Tú lo sabes todo
sabes que te quiero,
y no puedo decirte que no.

Que puede dar mi pequeñez
pero tu amor yo creceré.
Soy débil, tengo miedo de amar
serás mi roca hasta el final

Y cuando se escapa la luz
estás ahí, mi buen Jesús,
y puedo amarte
Y si no puedo alcanzar
sobre la cruz voy a trepar.

Por ser cobarde he sido infiel
sé que no soy digno de ser tu amigo.
Grande es tu amor, perdóname
de ahora en más yo quiero ser tu testigo.

Echar mis redes, lanzarme al mar,
para abrazar la inmensidad
yo no le temo a la tempestad
sobre las aguas te veo llegar.

Qué puede un simple pescador
decir cuando habla su Señor
muy dentro
decir "sí", o decir "no",
dejando todo por amor: te sigo.


36 - Misión de Apóstol

Qué misión tan bella es ser apóstol
seguir al Señor a dónde vaya
anunciar con gozo su evangelio
ser para los hombres forjadores de su paz.

Tanto nos amó que al despedirse
en la Santa Cena aquella tarde
nos dio como pan su propio cuerpo
y su sangre como vino de fraternidad.

Tanto nos amó que en el calvario
al ver a su madre a Juan le dio
a María como nuestra Madre
Madre de los hombres, Madre del Hijo de Dios.

Tanto nos amó que un Viernes Santo
clavado en la Cruz Cristo murió
en su muerte El nos dio la vida
vida de alegría, vida de hijos de Dios.


37 - El mensajero de la Paz

Es hermoso ver
bajar de la montaña
los pies del mensajero
de la paz.

El Señor envió a sus discípulos
los mandó de dos en dos...

Los mandó a las ciudades
y lugares dónde iba a ir El...

La cosecha es abundante
les dijo el Señor al partir...

Pídanle al dueño del campo
que envié más obreros a su mies...

Al entrar en una casa
saluden anunciando la Paz...

Cuando entren y no los reciban,
la Paz a ustedes volverá...

El Reino de Dios está cerca,
a todos anunciarán...

Los que a ustedes los reciban
me habrán recibido a mí...

Quien recibe mi palabra
recibe al que me envió...


38 - El Peregrino (II)

Yo soy un peregrino
que anda en busca de Dios
me han dicho que se ha escondido
detrás de su voz.

Escalé la montaña
y al cóndor le pregunté
me dijo que hace bastante
que ya no vuela con El.

Pero si Dios es tan grande
donde se pudo esconder
o si quizás se ha marchado
y ya no quiera volver.

Yo he recorrido los bosques
y las praderas también
animalitos del campo
díganme dónde está El.

Los ríos he navegado
y siete mares surqué,
sirenas dejen su canto
y digan dónde está El.

Es que si Dios se ha marchado
¿por qué lo dejamos ir?
no seamos tan insensatos
¿cómo vamos a vivir?

Quizá jugando a la guerra
a cosechando la ruin
seremos hombres sin tierra
esclavos hasta el fin.

En noche de luna llena
a una estrella pregunté,
me dijo que hace bastante
que ya no cena con El.

Pero si Dios es tan grande
dónde se pudo esconder,
o si quizás se ha marchado
tomó su capa y se fue.

Y cuando el sol se ocultaba
en mi triste corazón,
un niño que me miraba
se sonrió y se acercó.

Me dijo señor no llore,
Dios aún no se marchó,
yo lo tengo bien guardado
en mi corazón.

Si usted quiere conocerlo
tiene que ser como yo,
aunque me vea tan pequeño
en mi alma se esconde Dios.


39 - El puente

Tú conoces Señor todos mis pasos
conoces hasta el fondo de mi ser
el deseo de ser toda mi vida
un puente entre los hombres y tu amor.

Un puente que partiendo de mi nada
llegue a la orilla de tu eternidad
un puente al que todos pasar puedan
en busca de tu amor y tu amistad

No importa que el dolor de mil pisadas
dejen en él huellas ensangrentadas
yo solo quiero ser un puente divino
y que seas Tú el final de ese camino.

Señor haz que ese puente no se rompa
y que pueda servir a mis hermanos
y cuando nadie ya lo necesite
destrúyelo a tu antojo entre tus manos.


40 - No hay espinas sin rosas

Qué pena pensar que muchísimos hombres
no viven la vida porque no la ven.
Y no la ven porque miran las cosas
miran al mundo con sus propios ojos.

En cambio si la gente lo hiciera
a través del prisma del amor
aún el dolor hablaría de Dios.

Así ya lo humano pierde su color
cuando un alma se abandona a Dios.
Sobre cada lágrima nace una sonrisa
y en cada ocaso un amanecer.

La frase del mundo "No hay rosas sin espinas"
se transformará, mas bien se dirá:
"No hay espinas sin rosas" [bis]


41 - Juntos como hermanos

Junto como hermanos
miembros de una Iglesia,
vamos caminando
al encuentro del Señor

Un largo caminar
por el desierto bajo el sol,
no podemos avanzar
sin la ayuda del Señor.

Unidos al rezar,
unidos en una canción
viviremos nuestra fe
con la ayuda del Señor.

La Iglesia en marcha está
a un mundo nuevo vamos ya,
donde reinará el amor,
donde reinará la paz.


42 - Este es el tiempo de América

Este es el tiempo de América
este es tu tiempo, Señor.
Los jóvenes estamos presentes
testigos de tu gran amor.

Nuestro Padre nos llamó
a vivir en este amor
y a encontrar liberación, todos juntos.
Es la Virgen de Luján,
Madre Gaucha como no hay
que nos va a acompañar al caminar.

Una nueva humanidad
con la Iglesia ya surgió
porque Cristo es, en verdad, Hombre Nuevo.
Ante Ti, el pueblo está
oh, María, ayúdanos,
a cambiar de una vez el corazón.

Nuestras manos se unirán
a luchar contra el dolor
que hoy el pueblo está viviendo sin respuesta.
Ya no hay quién temer
pues María cuidará
a estos hijos que hoy quieren marchar.

Ya en América se ve
entre el odio y el amor
que en el pueblo está viva la Esperanza.
De saber que más allá
del dolor que hay que vivir
somos todos peregrinos hacia Ti.


43 - Iglesia peregrina

Todos unidos, formando un solo cuerpo
un cuerpo que en la Pascua nació.
Miembros de Cristo en sangre redimidos
Iglesia peregrina de Dios.
Vive en nosotros la fuerza del espíritu
que el hijo desde el Padre envió.
El nos impulsa, nos guía y alimenta
Iglesia peregrina de Dios.

Somos en la tierra semilla de otro reino
somos testimonio de amor.
Paz para las guerras y luz entre las sombras
Iglesia peregrina de Dios.

Rugen tormentas y a veces nuestra barca
parece que ha perdido el timón.
Miras con miedo, no tienes confianza
Iglesia peregrina de Dios.
Una esperanza nos llena de alegría
presencia que el Señor prometió.
Vamos cantando, El viene con nosotros,
Iglesia peregrina de Dios.

Todos nacidos en un solo bautismo
unidos en la misma comunión.
Todos viviendo en una misma casa
Iglesia peregrina de Dios.
Todos prendidos en una misma suerte
ligados a la misma salvación.
Somos un cuerpo y Cristo es la cabeza
Iglesia peregrina de Dios.


44 - Como Cristo nos amó

Como Cristo nos amó
nadie pudo amar jamás;
El nos guía como estrella
por la inmensa oscuridad.
Al partir con El el pan
alimenta nuestro amor
es el pan de la amistad, el pan de Dios

Es mi cuerpo, vengan a comer
es mi sangre, vengan a beber
porque soy la vida, yo soy el amor,
a tu amor eterno llévanos Señor.

Como Cristo nos amó
nadie pudo amar jamás;
en su pueblo es un obrero
como todos los demás.
Con sus manos gana el pan
trabajando con amor.
El conoce la pobreza y el dolor.

Como Cristo nos amó
nadie pudo amar jamás;
al morir en una cruz
nos dio su paz y libertad.
Pero al fin resucitó
por la fuerza de su amor
y salió de su sepulcro vencedor.

Como Cristo nos amó
nadie pudo amar jamás;
El nos une como hermanos
en su reino de bondad.
Para siempre junto a El
viviremos sin temor
nada puede separarnos de su amor.


45 - El cazador

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